Guía de Consagración
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¿Cómo iniciar?

Bienvenido hermano o hermana:

Que nuestra Madre Bendita te cubra y bendiga con su manto.
Que bendición tan grande ha de sentir el Inmaculado Corazón de Nuestra Madre, al saber que has acudido a su llamado para consagrarte.


¿Necesitas apoyo durante la Consagración?

Tenemos un equipo de servidores que se encargan de apoyar a las personas que inician el proceso de consagración en forma individual o en grupo. El acompañamiento se puede hacer a través del sistema Whatsapp o de forma presencial con platicas informativas generales. Para ponerte en contacto con nosotros envía un mensaje de texto al número de celular: [502] 3328 0644 con tu nombre y fecha elegida. Si deseas acompañamiento presencial en tu grupo dentro de Guatemala, envíanos un correo a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


Notas importantes:

Es recomendable que hagas la consagración en familia, pues familia que ora unida permanece unida. Un detalle adicional como sugerencia para poner en práctica la Misericordia a la que estamos llamados, es que tomes en cuenta al personal de servicio si lo tuvieras, o que compartieras este regalo con alguien más.

Guía para llevar diariamente la reflexión:

  1. Oración en familia, ante un altar o imagen de nuestra Madre, con una vela encendida, recordando que está presente la luz de Jesús, agradeciendo este bello regalo, pidiendo perdón por nuestras prisas al Espíritu Santo y que nos de su paz, a nuestra Madre nos permita conocerla más, a San Miguel Arcángel para que aparte toda distracción del enemigo, a San Gabriel Arcángel que nos abra el entendimiento y los oídos espirituales y que toda palabra penetre como espada de doble filo a nuestro corazón, para que quede presente, permanente y se haga vida en nuestro actuar.
  2. Iniciar la lectura del Tratado de la Verdadera Devoción a María Santísima.
  3. Pasar a la Reflexión del día
  4. Oraciones finales

Consejos generales: 

  • Tratar de reflexionar escudriñando y comentando (si se hace con alguien más la preparación) pequeños trozos de texto.
  • Tratar de hacerla lo más temprano posible para evitar el sueño, aunque si éste se presenta, pedirle a San José nos ayude a alejar el sueño y EVITAR posiciones muy cómodas que te provoquen dormirte.
  • Tratar de que todos entiendan o resuelvan las dudas que se les vayan presentando.
  • No se trata de devorarse el Tratado completo rápidamente para salir del compromiso, tómate tu tiempo y si llega el momento de la consagración y no has terminado de leerlo completo, continúa leyéndolo después. Tampoco te quedes tan atrás que no avances espiritualmente en esta preparación.
  • No extenderse mucho en el diálogo para que no les lleve mucho tiempo.
  • Hacerlo con la alegría de saber que Nuestra Madre nos ha llamado con un fin y somos dichosos de ser sus escogidos. Muchos no tienen ese privilegio de conocerla y amarla.

Durante cada día, con el esquema que te sugerimos anteriormente, lee la presentación y el Esquema del Tratado y luego vas avanzando en la lectura, no hay una cantidad de lectura exacta diaria del tratado, a menos que más adelante se te indiquen numerales específicos. Luego lee la reflexión del día, y concluye con sus oraciones y así vas avanzando a los siguientes días.

Es importante poder hacer un buen examen de conciencia y confesarte a la brevedad posible, ya que el estado de gracia nos permite tener mayor apertura espiritual para lo que nuestra Madre nos quiere dar a conocer.

Por último y no por eso menos importante, te compartimos los frutos, las gracias que puedes obtener de esta consagración.

Frutos de la Perfecta Consagración:

  1. Perfecto conocimiento y desprecio de sí mismo (Profunda Humildad)
  2. Gracias del puro amor que excluye todo temor servil
  3. Confianza grandísima en Dios nuestro Señor y María Santísima
  4. Comunicación intima del alma y del espíritu de nuestra Señora
  5. Transformación mística del alma en María a imagen de Cristo Jesús
  6. La mayor gloria que podemos tributar a Jesús. Amar a su Santísima Madre.

Ahora ya lo sabe, todo es una bendición y una ganancia para nuestra vida y nuestra alma.

Puede comenzar entonces con las Reflexiones de la Primera Parte

¡A Jesús por María!