Guía de Consagración
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Introducción - Conocimiento de Jesucristo

Leyendo los Santos Evangelios nos sorprende la variedad de nombres que se le dan a Cristo, ya sea por parte de los evangelistas o porque el mismo Cristo se los aplica a sí mismo: Camino, Verdad, Vida, Pastor, Rey, Luz, Pan, Maestro, Compañero de camino, Resurrección, Vida, Salvador, Mesías, Cordero de Dios, etc.. Esto nos demuestra la riqueza inmensa que encierra el corazón de Cristo. Acerquémonos, pues, al Evangelio para descubrir la hondura y profundidad de su Amor.

A lo largo de los Evangelios podemos descubrir diversos títulos de Jesús. Todos nos demuestran que ha sido el hombre más grande de la historia. Muchos hombres han sido admirados, pero no siempre amados. Jesucristo es el único hombre que ha sido amado más allá de su tumba.

Millares y millares de mártires dieron por Él su sangre. Millares y millares de santos centraron en Él su vida. Jesús ha sido también el hombre más combatido de la humanidad. ¿Qué tendrá este hombre que murió hace dos mil años y hoy molesta a tantos vivos? ¿Qué tendrá este hombre que sigue enterrando a sus mismos enemigos y Él sigue vivo? ¿Quién es Jesús?

Aún resuena en nuestros oídos la pregunta que el mismo Cristo formuló hace dos mil años: "¿Quién decís que soy Yo?" (Mateo 16, 16-17).

Verdadero Dios
Verdadero Hombre
Verdadero Dios
Increado

Dios es el único ser increado que existe necesariamente. Dios es el Ser Necesario que existe desde siempre, que no puede dejar de existir, que es eterno, porque su esencia es existir, no depende de nadie para existir, por eso es increado. El cosmos es limitado en el tiempo y en el espacio, es decir, es contingente. La materia se transforma continuamente, es extensa, limitada, compuesta y divisible, es decir, es contingente. Todo ser limitado es contingente, porque toda limitación supone una carencia. Y lo contingente -como se demuestra en Filosofía- es metafísicamente imposible que sea increado.

Todos recibieron la existencia de otro. No podían existir por sí mismos. "Todo lo que no tiene en sí mismo la razón suficiente de existir, debe recibir de otro la existencia...El ser contingente podría no existir, porque su esencia no exige la existencia...Lo que es mudable es contingente, y todo ser contingente exige, como causa suficiente ultima, un SER NECESARIO: DIOS.

Eterno

Dios no ha empezado nunca a existir . Siempre ha existido y nunca dejará de existir. Es decir, que no ha tenido principio ni tendrá fin. Dios es eterno. Boecio definió la eternidad como la posesión total, simultánea y perfecta de una vida interminable . Sería un absurdo decir que hubo un tiempo en el que no existía absolutamente nada. En ese caso, jamás podría haber empezado nada a existir: no existirían seres de ninguna clase. No creados por otro -pues hemos supuesto que en un principio no existía absolutamente nada-, ni tampoco creados por sí mismos, pues sería un absurdo decir que una cosa que no existe pueda hacer algo . Luego si en algún momento no existió nada, nada existiría ahora; pues el primer ser no tuvo modo de empezar a existir . Nada hubiera empezado a existir. Como dice el conocido filosofo francés Claude Tresmontant : "Si en un momento dado nada existe, nada existiría eternamente. La nada absoluta no puede producir ningún ser"(64). Si no hubo nada, nunca nada hubiera podido empezar a existir. Es así que nosotros existimos en un mundo y estamos rodeados de seres de todas clases, luego por fuerza tiene que haber existido, desde toda la eternidad, un Ser que no ha tenido principio y que ha dado origen a todos los seres que hoy existen . Ese Ser, que existe desde toda la eternidad, y es causa de todo lo que existe, es DIOS. Allan Sandage ayudante de Hubble , hasta la muerte de éste en 1953, y que hoy trabaja en el Observatorio de Monte Wilson, Pasadena, California, dice: "Dios es la explicación de que haya algo en vez de nada"(65).
 

Espíritu Purísimo

Basados en la Biblia y entendiendo y creyendo que existe un ser Supremo el cual llamamos Dios; como principal premisa, podemos entonces proceder a estudiar que es lo que hace a ese ser, Dios único y diferente a todos los demás dioses en los que el hombre cree. Es necesario que este ser posea atributos que solo El solo puede tener y que ningún otro se asemeje. La posesión de estos atributos lo hará Único  y por lo tal Soberano. Veamos los atributos:

  • Unidad: Dios es uno. Dt. 6:4,
  • Infinitud: Dios no tiene limites. I Reyes 8:27, Hch 17:28.
  • Eternidad: Dios no tiene principio ni fin ni sucesión de tiempo. Génesis 21:33; Salmo 90:2 (No significa que el tiempo sea irreal para Dios, El reconoce la sucesión de los hechos, pero tanto lo presente, lo pasado y lo futuro esta vividamente presente a El.
  • Inmutabilidad: Dios no puede cambiar. Stgo. 1:17
  • Omnipresencia: Dios está en todo lugar, pero no está en todas las cosas, ni se confunde con ninguna cosa (Panteísmo)
  • Soberanía: Dios es el supremo rector del universo. Efesios 1.
  • Omnisciencia: Dios conoce todo, lo posible, lo futurible y lo real (pasado, presente y futuro) Mateo 11:21.
  • Omnipotencia: (Todopoderoso), Dios todo lo puede. Apocalipsis 19:6.
  • Justicia: Equidad moral, "sin acepción de personas". Hechos 17:31
  • Amor: Dios busca el bien mas alto en el ejercicio de Su libre voluntad. Efesios 2:4-5
  • Verdad: Acuerdo consistente con todo lo que Dios es, dice y hace. Juan 14:6
  • Santidad: Lejanía de todo mal. I Juan. 1:5.

Verdadero Hombre

Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre: es el misterio central de nuestra fe y es también la verdad-clave de nuestras catequesis cristológicas.

Hemos visto ya que en los Evangelio Jesucristo se presenta y se da a conocer como Dios-Hijo, especialmente cuando declara: "Yo y el Padre somos una sola cosa" (Jn 10, 30), cuando se atribuye a Sí mismo el nombre de Dios "Yo soy" (Cfr. Jn 8, 58), y los atributos divinos; cuando afirma que le "ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra" (Mt 28, 18): el poder del juicio final sobre todos los hombres y el poder sobre la ley (Mt 5, 22. 28. 32. 34. 39. 44) que tiene su origen y su fuerza en Dios, por último el poder de perdonar los pecados (Cfr. Jn 20, 22)23), porque aun habiendo recibido del Padre el poder de pronunciar el "juicio" final sobre el mundo (Cfr. Jn 5, 22), Él viene al mundo "a buscar y salvar lo que estaba perdido" (Lc 19, 10).

Para confirmar su poder divino sobre la creación, Jesús realiza "milagros", es decir, "signos" que testimonian que junto con Él ha venido al mundo el reino de Dios.

Jesús tiene, pues, un cuerpo sometido al cansancio, al sufrimiento, un cuerpo mortal. Un cuerpo que al final sufre las torturas del martirio mediante la flagelación, la coronación de espinas y, por último, la crucifixión. Durante la terrible agonía, mientras moría en el madero de la cruz, Jesús pronuncia aquel su "Tengo sed" (Jn 19, 28), en el cual está contenida una última, dolorosa y conmovedora expresión de la verdad de su humanidad.
 

Sólo un verdadero hombre ha podido sufrir como sufrió Jesús en el Gólgota, sólo un verdadero hombre ha podido morir como murió verdaderamente Jesús. Esta muerte la constataron muchos testigos oculares, no sólo amigos y discípulos, sino, como leemos en el Evangelio de San Juan, los mismos soldados que "llegando, a Jesús, como le vieron ya muerto, no le rompieron las piernas sino que uno de los soldados le atravesó con su lanza el costado, y al instante salió sangre y agua" (Jn 19, 33-34).
 

En este contexto, el hacerse semejante a los hombres comportó una renuncia voluntaria, que se extendió incluso a los "privilegios", que Él habría podido gozar como hombre. Efectivamente, asumió "la condición de siervo". No quiso pertenecer a las categorías de los poderosos, quiso ser como el que sirve: pues "el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir" (Mc 10, 45).

La resurrección confirma de un modo nuevo que Jesús es verdadero hombre: si el Verbo para nacer en el tiempo "se hizo carne", cuando, resucito volvió a tomar el propio cuerpo de hombre. Sólo un verdadero hombre ha podido sufrir y morir en la cruz, sólo un verdadero hombre ha podido resucitar. Resucitar quiere decir volver a la vida en el cuerpo.

Su Vida terrenal y Su Entrega

Por amor a los hombres, y por obediencia a su Padre, deja su trono de Gloria para tomar cuerpo humano en materia creada.

Su vida oculta
  • Por amor se somete al vientre materno, prisionero durante 9 meses, El siendo dueño de LA LIBERTAD
  • Ser niño totalmente dependiente de sus padres siendo El TODOPODEROSO
  • Ser educado y mandado por sus propias criaturas siendo El  MAESTRO (Ej. Jesús perdido y hallado en el templo)
Su vida pública y Su Cruz 
  • Enseñaba: con sencillez parábolas para pudieran entender
  • Curaba las enfermedades del cuerpo y del alma
  • Perdonaba ofensas, desconfianzas y calumnias
  • Se compadecía de los doloridos Ej: Viuda de Naim, Lázaro

Entregó todo a los hombres

  • Su Libertad
  • Su dignidad
  • Su derecho
  • Su Madre
  • Su Vida
  • Su palabra Viva
  • Verbo encarnado
  • Palabra que transforma al que la escucha
  • Palabra que salva y que da vida
  • Palabra que juzga

Finalmente después de tanta entrega quiso quedarse prisionero en el Sagrario esperando que sus hijos vayan a visitarlo en la Eucaristía esperando que sus sacerdotes transformen el pan y el vino en su cuerpo y su sangre.